Académicos de la UNAM producen piel humana y hueso a partir de la ingeniería de tejidos, con lo que se busca reparar o sustituir esas partes del cuerpo, así como otros órganos dañados por diferentes causas, y modular sus respectivas funciones.
Andrés Castell Rodríguez, jefe del Departamento de Biología Celular y titular de la Facultad de Medicina de la máxima casa de estudios del país, explicó que se trabaja con células que puedan ser diferenciadas a otro tipo celular, como de tejido adiposo o médula ósea.
Para llevar a cabo este procedimiento de ingeniería de tejidos, los científicos necesitan contar con células que tengan la capacidad de cambiar de tipo celular. Una vez obtenidas estas células, se construyen diminutos andamios de biomateriales como sustento para que crezca el nuevo tejido. Por último, se utilizan factores de crecimiento que regulan algunas de las funciones celulares y permiten que los tejidos se multipliquen y funcionen de manera adecuada en el laboratorio para después usarlos en trasplantes.
Las células se toman de una biopsia del paciente (lo que evita que su sistema inmunitario rechace el trasplante) y se cultivan en el laboratorio. Castell asegura que su equipo ha logrado producir dos metros cuadrados de piel en 20 días. Posteriormente, se colocan en forma de parches en pacientes con quemaduras o en personas con heridas que no cicatrizaron de manera correcta. Los investigadores también han logrado producir dermis, la capa de piel que se encuentra bajo la epidermis, para usarla en pacientes con úlceras de pie diabético o de origen vascular, que pueden tardar meses en cerrar y que son muy frecuentes en México.
Castell y sus colaboradores también producen hueso para pacientes que sufren de pérdida o lenta recuperación de masa ósea en fracturas. Actualmente están llevando a cabo un estudio que concluirá a mediados de 2012, en el Instituto Nacional de Rehabilitación. El estudio está encaminado a transformar células de médula ósea en osteoblastos, o células de hueso, a partir de un gel de plasma que colocan en la cabeza del fémur de personas jóvenes con zonas que presentan muerte celular.
También los producen en andamios elaborados con biomateriales para colocar esas células en ellos y en citocinas o factores de crecimiento, que permiten que aquellas crezcan y funcionen de manera adecuada en un modelo in vitro, que después será trasplantado a uno in vivo.
Si se toman células de cartílago (de aspecto más o menos redondo) y se colocan en un plato de cultivo, cambian de forma, se alargan y comienzan a producir colágena tipo 1, no tipo 2, que es el del cartílago.
“Si uno las toma y las coloca en un ‘andamio’, adquieren una forma redondeada y producen colágena tipo 2, no tipo 1”, abundó en un comunicado.
Detalló que el hecho que sean colocadas en una estructura tridimensional como la del andamio les confiere una funcionalidad adecuada, característica del sitio de donde fueron tomadas, y además hace posible trasplantarlas a otro para repararlo, con una función semejante o igual a la del tejido u órgano afectado.
La ingeniería de tejidos se vale de otras áreas como la histología (de la que desciende directamente), la inmunología, la bioquímica, las ciencias de los materiales y, por supuesto, la cirugía.
Los universitarios cultivan piel humana para colocarla en forma de parches en pacientes quemados o personas con cicatrices hipertróficas o queloides, o con gran retracción cutánea en alguna parte del cuerpo.
El especialista puntualizó que con esa técnica se toma una biopsia de la propia piel del paciente, lo que evita un posible rechazo. Posteriormente se cultiva en pequeñas cajas y la expanden, con lo que se puede producir dos metros cuadrados en 20 días.
Además se generan constructos cutáneos (sólo de la dermis) para colocarlos en pacientes con úlceras de pie diabético o de origen vascular, que tardan meses en cerrar y son muy frecuentes en México.
“Con el Hospital General Dr. Manuel Gea González llevamos a cabo un estudio de efectividad. Proporcionamos los constructos para que los apliquen allí y sean comparados con otros productos comerciales, como los parches coloidales. Hasta ahora hemos visto que los nuestros dan mejores resultados”, subrayó Castell Rodríguez.
Castell tiene el proyecto de crear en la Facultad de Medicina una Unidad de Ingeniería de Tejidos para producir tejidos y órganos para trasplantes
Con información de http://www.miblogtecnologico.com










