Fragmentos…. es una sección para difundir la riqueza bibliográfica de la colección general de la Biblioteca Central de Hidalgo, al seleccionar citas, párrafos o páginas de algunos libros, queremos difundir la obra de los diversos autores que componen el conjunto del acervo escrito, es una invitación a los lectores y usuarios a continuar su lectura, en las distintas salas de la Biblioteca o a través del préstamo domiciliario, un incentivo para ojear otros libros, un estímulo para repasar lomos y libreros y conocer en detalle los títulos que componen cada una de las bibliografías de temas y escritores favoritos, conocidos o inéditos.
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Fragmentos…
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En el niño hay conciencia.
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Un día me entró sueño como a cualquier niño.
Cerré los ojos y me dormí.
Aparte de esto, he sido el único poeta de la naturaleza.
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Otra vez te vuelvo a ver,
Ciudad de mi infancia, angustiosamente perdida…
Ciudad alegre y triste, otra vez te sueño aquí…
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Cuando era niño el circo del domingo me divertía
Toda la semana.
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¡Oh cielo azul –el mismo de mi infancia-,
Eterna verdad vacía y perfecta!
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La luna sube en el horizonte
Y mi infancia feliz se despierta, como una lágrima, en mí.
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Soy un evadido.
Desde que nací,
En mí me encerraron,
Ah, pero yo huí.
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¿Qué ha sido de aquella verdad nuestra
-el sueño a la ventana de mi infancia?
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Infancia sin fin -fragmentos sobre la infancia- Fernando Pessoa (Lisboa, 1888- Lisboa, 1935), ediciones el Naranjo, México, 2006. 869.1 P46 154.
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El ingeniero francisco de Almeida e Sá va en busca del inspector Guedes, de Investigación criminal, y le cuenta el misterioso caso de la desaparición de una carta. La había escrito su padre, el cual le recomendó que se la entregara a Simas, un viejo amigo que debía regresar de África.
Hasta la llegada de este a Lisboa, la carta había estado depositada en un banco. Después, el ingeniero se la había llevado a casa, a su caja fuerte particular, de donde la había retirado el día en que iba a visitarlo el amigo del padre.
A petición de su mujer –contó, además, el ingeniero Sá- , la acompañó a la calle, poco antes de la llegada de Simas, a comprar unas pastas para el té. Pensó primero dejar la carta en poder de la criada. Pero por sugerencia de su mujer…
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El banquero anarquista, Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-Lisboa, 1935), Mestas ediciones, Madrid, 2002. 869.34









