1. Contribuye al enriquecimiento personal al descubrir conocimientos y conductas reflejadas en la vida de los personajes, de ahí la importancia de la mimesis en la posible identificación entre el lector y los personajes.
2. La lectura ejercita la capacidad crítica de los lectores en la medida en que es una fuente de conocimientos que el lector debe asimilar, y sobre los que debe reflexionar y crearse una opinión.
3. Coadyuva a ampliar el caudal léxico de quien lee, así como a familiarizarse con las estructuras sintácticas más eficaces en cada momento compositivo.
4. Alimenta también la capacidad imaginativa y creativa de los lectores, con tendencia a crear mundos autónomos de significado.
5. La lectura lleva a la escritura, y viceversa, pero no necesariamente, de hecho no debe ser un condicionante.
6. Quien lee puede alcanzar ese disfrute inconcreto al que con tanta frecuencia se alude cuando se habla de el placer de la lectura.
7. Facilita la exposición de los pensamientos y posibilita la capacidad de pensar, de ahí que pueda considerarse un instrumento extraordinario para el trabajo intelectual.
Recibimos este mensaje vía correo electrónico, de una amiga de la Biblioteca que nos hizo el favor de enviarnos estas líneas que compartimos con ustedes, ¿Tienes alguna otra razón que quieras añadir?










